sábado, 20 de agosto de 2011

A propósito de la llegada

Los troncos, inmensos, forman un cielo sin bóvedas de yeso. Su sombra no es sombría. Me envuelve algo que ya estaba dentro mío desde siempre. Tengo el horizonte para construir, el sol y el agua necesarios. Me acompañan los sonidos de la selva y los múltiples ojos de los animales.

Impresiones desde la selva

El sol cae a pique sobre nuestras cabezas. En algunos lugares la sombra es tan espesa que es casi imposible tomar fotografías. El olor de la selva es tan denso que hasta parece que podría tocarse. A lo lejos se oyen los chillidos de los monos y de los loros ocultos entre el follaje.